A buen entendedor…

Eventos recientes, de esos que te trasladan a otro país, y varias reminiscencias de conversaciones y elucubraciones personales varias a las que se suma la aparición de un artículo (muy interesante, por cierto) del NY Times me han llevado a divagar sobre los idiomas. Aunque en realidad lo más acertado sería hacer referencia a la habilidad para hablar otros idiomas, no en sí las diferentes lenguas. Probablemente por mi background (vamos a ejemplificar sobre la marcha) en comunicación, la importancia de los idiomas la traslado directamente al ejercicio de la comunicación. Una actividad social y humana, pues aunque los animales hayan desarrollado métodos comunicacionales no disponen de un lenguaje con capacidad de comparación con el humano.

El ser humano se distancia de la naturaleza a través del verbo (impartía con solemnidad María Márquez en sus clases de Lengua en la F.Com) y es que mediante la palabra el hombre se socializa y entra en contacto con la cultura. Cultura aquí entendida como separación completa de la naturaleza, si bien cuando mencionamos cultura y lengua salen a relucir los retoques políticos o los tejemanejes nacionalistas que se infunden sobre ambos términos: cultura y lengua.

Si recordamos a Saussure la aparición de la lengua parte de la necesidad humana de comunicarse, por lo que sobreentiendo que la tendencia natural del hombre es a comunicarse a través del idioma. Este principio que puede parecer básico o elemental en este punto comienza a desvariar cuando pasamos al siguiente punto, el uso de una lengua.

Remontándonos al origen del alfabeto fenicio, origen de la escritura occidental, debemos tener en cuenta el carácter mercantil y la necesidad de comunicación para negociar de este pueblo por las aguas del Mediterráneo. El alfabeto no fue creado de forma espontánea ni fue impuesto, se formó a partir de la koiné de las lenguas y otros sistemas de escrituras con los que trataban estos ávidos mercaderes. El apunte histórico es para que conste cómo la lengua se adapta para la comunicación y no a la inversa, por más que el poder político intente presionar en lo contrario. Si damos por válido el principio de que el hombre necesita comunicarse, deberíamos validar asimismo que la lengua debe adaptarse para facilitar la comunicación. Lo dejo a la elección de cada lector, pues un día con este mismo argumento, mi contertulio aseguró que su cultura impregnada en su propia lengua debía prevalecer sobre la intención comunicativa.

El conocimiento de otras lenguas no sólo conlleva beneficios para la salud mental, como descubren en el artículo del nytimes, indudablemente nos hace más inteligentes al hacernos partícipes de otras culturas y otras formas de comunicación. Lo que no puede entenderse es que estas amplias capacidades se rechacen en pos de una impostura cultural.

Universalmente se ha aceptado el uso del inglés como koiné, a este hecho hay que añadirle ciertos matices. La eminencia de un idioma se debe a tres factores clave:

  • ser el idioma de la ciencia y la economía
  • ser el idioma con mayor extensión geográfica
  • ser el idioma que posee más hablantes nativos

Pese a que el inglés decae en este último rasgo y ya se entrevé la fuerte competencia del español, no es el English el idioma que usaremos, sino el Globish. Un inglés sin remilgos gramaticales o de vocabulario, sino generalizado y estándar para todos. La simple existencia del Globish resalta la importancia de la comunicación y el acuerdo entre los interlocutores para llegar a una koiné general para entenderse, pero no tiene por qué ser un estándar, cualquier lengua común creada entre dos personas es igualmente válida para la comunicación.

La impronta de años de carrera es probablemente lo único que quede tras montañas de apuntes y horas delante de la pantalla del ordenador, y no es otra que lo importante es comunicarse. Y para ello lo realmente necesario es la voluntad hacerlo.

¿Conclusión? Para aprender un idioma lo único que hace falta son las ganas de comunicarse, y si hay interés por comunicar, las barreras lingüísticas son anecdóticas.

 

Acerca de Blogger-a-sueldo

No suelo seguir el curso normal de las cosas, eso siempre ha sido algo innato en mí.¿Por qué?A eso ya no podría responder, pero no es cuestión de rebeldía. Simplemente…es así. Hace ya un par de años, como viene siendo común, emigré de mis tierras queridas del sur para buscar una vida mejor en la capital. Pero no es todo tal y como lo cuentan. Da igual dónde te encuentres, becario eres y becario serás. Realmente deberían darle un “premio” a aquél que en su día dijo: “Vamos a poner a uno aquí que sea becario, así le pagamos una mierda y nos ahorramos una pasta y lo ponemos a currar como cualquier otro”. Bajo esta premisa, ¿qué hacemos? Una solución parece ser es emigrar a Alemania o buscar trabajo de amplio espectro (desde las cafeterías a las oficinas) porque para ser becario hoy en día necesitas como mínimo una licenciatura máster. Y digo como mínimo, porque ya hay personas que los acumulan, porque así al menos, tienes más papeles que malgastar para el cv…. Así que en la búsqueda de algunos eurillos que paguen las cañas de los viernes en la que maldecimos al mundo y ahogamos penas, decidí convertirme en blogger a sueldo. Ver todas las entradas de Blogger-a-sueldo

Y tú qué?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: