En mil lugares y en ninguno

Bi bip. Copia. Ba biiiiip. Fotocopia. Biiii grrrrr. Foto. Biiiiiiiiip. Otro papel impreso. A cada paso que completo de la gymkhana burocrática más me acerco al futuro y más me alejo de aquello que aún hoy puede considerarse mío. No por ser abarcable o tener yo posesión de ello, sino porque bajo el sol de esta tierra he crecido y se ha nutrido mi espíritu. Me convertiré en emigrante, uno de tantos que con voluntad doblegada y cierta amargura formarán la generación perdida. Algunos por decisión propia otros por una imposición desmedida.

Una camisa más, un par de zapatos nuevos… Una lista finita para el equipaje de al menos un año, y mientras, voy despidiéndome poco a poco de manera silenciosa. A cada preparativo mayor es la certeza de que cuando vuelva ya no habrá nada mío, ni siquiera entre las cuatro paredes que exhiben y atesoran la mayoría de mis recuerdos. Dentro de doces meses, días arriba o abajo, pisaré una ciudad que ya no me corresponde.

Soy la próxima con destino al exilio, la última de momento. Cuando cruce miles de kilómetros todo lo que tiene sentido o significa algo para mí estará repartido por el mundo. Dejaré de pertenecer a una tierra y conectaré hilos invisibles tejidos a través de meridianos y paralelos. Desde Copenhague a Auckland, de Santiago a Reggio, de Sevilla a Moscú… Seré como Osiris, dividiré lo que queda de corazón, el resto de órganos y todo aquello que sea capaz de sentir lo enviaré con sellos como postales a cada rincón del mundo. Y así estaré en todas partes pues cada uno de vosotros tendrá parte de mí y no sentiré jamás la nostalgia de otro tiempo y espacio. Celebraré los momentos que compartimos y brindaré por aquellos que quedan por venir.

¡Oh! Un cepillo de dientes nuevo, tengo que volver a pasar por el banco…

Acerca de Blogger-a-sueldo

No suelo seguir el curso normal de las cosas, eso siempre ha sido algo innato en mí.¿Por qué?A eso ya no podría responder, pero no es cuestión de rebeldía. Simplemente…es así. Hace ya un par de años, como viene siendo común, emigré de mis tierras queridas del sur para buscar una vida mejor en la capital. Pero no es todo tal y como lo cuentan. Da igual dónde te encuentres, becario eres y becario serás. Realmente deberían darle un “premio” a aquél que en su día dijo: “Vamos a poner a uno aquí que sea becario, así le pagamos una mierda y nos ahorramos una pasta y lo ponemos a currar como cualquier otro”. Bajo esta premisa, ¿qué hacemos? Una solución parece ser es emigrar a Alemania o buscar trabajo de amplio espectro (desde las cafeterías a las oficinas) porque para ser becario hoy en día necesitas como mínimo una licenciatura máster. Y digo como mínimo, porque ya hay personas que los acumulan, porque así al menos, tienes más papeles que malgastar para el cv…. Así que en la búsqueda de algunos eurillos que paguen las cañas de los viernes en la que maldecimos al mundo y ahogamos penas, decidí convertirme en blogger a sueldo. Ver todas las entradas de Blogger-a-sueldo

Y tú qué?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: